lunes, 30 de noviembre de 2015

Teatro

Ese actor de teatro era tan convincente que, cuando él decía en el escenario "¡LLOREN!", el público se ponía a llorar. Si decía "¡GRITEN!", todos gritaban.

Un día se tropezó con una tabla del piso, y dijo "¡¡MIERDA!!".

Todavía están limpiando el teatro...

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