lunes, 8 de abril de 2013

El gasto en subsidios y personal creció el doble que la inversión

8 ABR 2013 00:00h – Clarin

Las partidas para obras públicas fueron perdiendo terreno en los últimos diez años.

Por EZEQUIEL BURGO
eburgo@clarin.com

El gasto público aumentó más de US$ 200.000 millones durante la última década. Sin embargo, las partidas destinadas a la inversión en infraestructura estuvieron entre las que menos crecieron. Esto se tradujo en un déficit de obras que quedó en evidencia con las recientes inundaciones.

En 2003 el gasto público medido en dólares era 36.446 millones según informa el Ministerio de Economía en su sitio oficial. El economista Juan José Llach, en base a datos de la Secretaría de Política Económica y Planificación del Desarrollo, proyectó que para 2012 el gasto llegó a US$ 240.652 millones. “El aumento desde 2003, medido en dólares, fue de 204.206 millones”.

Esto significa que se multiplicó casi 7 veces.

El avance del Estado sobre la economía en la última década queda reflejado a través de distintos cálculos. Su participación en el producto bruto pasó de 29,4% en 2003 a “cerca del 50%”, según Llach. Por su parte, el economista José Luis Espert resalta que “en pesos la suba llega a un billón”.

La evolución del gasto público por finalidad es una incógnita. Economía publica sólo datos hasta 2009. Llach, para calcular el incremento de la última década, tomó en cuenta el crecimiento de los desembolsos del Estado entre 2010 y 2012 -aumentaron 30% promedio según los mismos datos oficiales y estimaciones privadas- y lo proyectó sobre los datos de 2009. Calcula además que la participación del gasto sobre el PBI está entre 47% y 50%.

La falta de estadísticas confiables sobre la evolución de los precios hace que los números de los economistas difieran. Por ejemplo Nadin Argañaraz, presidente del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, mide que la participación del gasto en la economía es 43%. “Más allá del número, todos coincidimos que el Estado creció”. Según el IARAF en 2003 la participación del gasto en el PBI era de 27,5% y ahora pasó 44%. Desde entonces, hubo una suba de 16,4 puntos porcentuales en el gasto que se explica por el mayor empleo público (4,6), jubilaciones (3,7) y subsidios (3,4). Y la inversión real directa 1,5.

El tamaño del Estado en Argentina es similar al de países desarrollados como Alemania (43,%) o Finlandia (49,5%). Y superior al de Estados Unidos (38%) según estadísticas internacionales. Sin embargo, las partidas destinadas a atender las emergencias para los sectores más vulnerables no alcanzan para enfrentar fenómenos como los de la semana pasada en La Plata o la Capital. El presupuesto para atender emergencias equivale al 4% del gasto público total, $ 43.000 millones, explica Daniel Arroyo, ex viceministro de Desarrollo Social durante el gobierno de Néstor Kirchner. “En los últimos años la Argentina hizo más avances en la política de transferencia de dinero que en la asistencia a los más pobres”.

Jorge Gaggero, economista del Plan Fénix, calculó en un reciente trabajo que el gasto público social explica más del 75% de la mejora del bienestar en los sectores más pobres. Y que el 20% más rico de la población recibe el 42,6% de los subsidios a la luz mientras que al 20% más pobre le corresponde el 6,4%. Para Gaggero, el instrumento relevante para cambiar la redistribución en la Argentina es el gasto público. Y que el eje de esa discusión debe pasar por como mejorar su calidad. Llach opina parecido. “El debate no pasa por reducir el nivel del gasto público. Hay que mejorar su calidad”.

“La mayoría de los países muestran en los últimos años un crecimiento en el tamaño del Estado”, dice Jorge Colina, economista del Instituto para el Desarrollo Social Argentino. “Esto demanda cobrar más impuestos. Sin embargo, en ninguno la presión impositiva ha crecido tanto y tan rápido como en la Argentina, y con impuestos tan dañinos”.

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