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lunes, 15 de febrero de 2016

Para que los chicos no dejen la escuela

Maestros y padres comprometidos y codo a codo

Debates: Para que los chicos no dejen la escuela.Gustavo F. Iaies

Un sistema educativo es una organización, con actores, relaciones, recursos, puestos en función de un objetivo. Es justamente la organización que una sociedad se da para cumplir una meta: educar a las jóvenes generaciones. Lo primero que esa organización debe tener claro es el objetivo, para qué está constituida. ¿Qué queremos lograr? ¿Para que nos estamos organizando? El resto se ordena a partir de dichos objetivos.
Venimos de años en los que el sistema no le da a la sociedad lo que ella le ha encargado; los chicos no aprenden lo que necesitamos, ni cumplen sus años de escolaridad. Hemos dejado de mirar números en estos años, de evaluarlos, buscar explicaciones. Pero más allá de ello, los objetivos no se cumplen, los chicos no aprenden más y el crecimiento de la matrícula es muy bajo, casi inexistente.
Debemos comenzar por poner en claro lo que buscamos, ordenarnos para buscarlo y entender que es la sociedad la responsable de controlarlo, apoyarlo y supervisarlo.
Ese sistema necesita maestros y directores que vuelvan a su tarea principal, que es enseñar; padres que hagan de padres y apoyen al sistema y una sociedad que ponga en el centro el valor educación.
La Argentina necesita recuperar la apuesta, después podremos mirar cuestiones técnicas, pero primero ¿quiénes somos?, ¿qué queremos? y ¿cuál es el rol que cada uno tendrá?
Más allá de discursos ideológicos, de grandes propuestas y paradigmas, necesitamos maestros en las aulas enseñando a los chicos, y que se sientan avalados por los padres. Lo que no ocurre en el aula no ocurre, más allá de otras cuestiones.
El sistema debe ser evaluado, saber cómo van los chicos, si avanzan. En caso contrario deberemos corregir el camino. De eso se trata un sistema que mejora, del esfuerzo de una comunidad por dichos avances, por el ajuste permanente en esa dirección.
Comienza un nuevo año, tendremos paritarias, discusiones, volveremos a plantearnos objetivos, los debatiremos. Pero empecemos por lo primero: los chicos en las aulas aprendiendo, ninguna excusa que suspenda las clases, no hay argumentos que justifiquen que los chicos no tengan a su maestro en el aula, eso nos perjudica. Debemos buscar formas de discutir la cuestión de las remuneraciones que no sean los paros. Vaciar las aulas de docentes perjudica a los chicos y a los propios docentes.
Los dirigentes políticos y sindicales están desafiados a la creatividad, a buscar nuevos modos de llegar a un acuerdo sin perjudicar a los chicos. Pueden discutir todo, pero no pueden dejarlos sin clase; si eso ocurre, han vuelto a fallar, fallamos todos.
Una idea podría ser definir una fórmula, un modo de calcular los ajustes salariales que no nos someta a la presión de discutir todos los años, sin parámetros. La idea sería tener un cálculo que garantice la aplicación de la inflación en los salarios y luego, que tenga algunos incentivos asociados con los objetivos del sistema. Deben ganar más los maestros que falten menos y aquellos que sus escuelas mejoren en los resultados de las evaluaciones. Es lógico que la sociedad invierta más en aquellos docentes que aportan mayores esfuerzos. Y le dan mayores resultados al sistema.
Y los padres no pueden ser espectadores neutrales de esta discusión; deben incorporarse a la misma, exigir que haya clases. La sociedad civil debe ser un actor comprometido, que defienda sus intereses en el sistema.
Pareciera haber llegado la hora de los cambios, lo que pasó en el pasado no se puede seguir repitiendo, los chicos no pueden ser los olvidados de esta discusión.
Vamos por una escuela que tenga clases todos los días, a la que los alumnos vayan, los docentes también, que sea apoyada por los padres, y habremos empezado a construir un proyecto de país diferente.
Empecemos a fijar fórmulas y criterios que nos saquen de la presión de discutir sin parámetros, que le den certidumbre a la sociedad, a los maestros y a los propios alumnos.
Gustavo F. Iaies es director de la Fundación CEPP

No perder un solo día de clase y extender la jornada

No perder un solo día de clase y extender la jornada

Debates: Para que los chicos no dejen la escuela.Alieto Aldo Guadagni

Son cuatro los requisitos mínimos para tener una educación inclusiva y de calidad: presencia de los docentes, asistencia de los alumnos, cumplimiento del calendario escolar y universalización de la jornada escolar extendida.
Comencemos por reconocer que hay un problema con la presencia de los docentes, ya que según la prueba PISA 2012, el 60% de nuestros adolescentes asiste a escuelas secundarias donde el ausentismo de los docentes es un problema. En Corea este ausentismo afecta a apenas el 2% de los alumnos. Si miramos a América Latina este ausentismo docente es muy inferior al nuestro, ya que en Perú llega al 16% y en Chile al 24%. Según la misma prueba PISA, el ausentismo de los alumnos argentinos es el más alto de las 65 naciones participantes en esta evaluación. Encabezar el ranking mundial del ausentismo es un serio llamado de atención, no solo para las autoridades sino para toda la sociedad, en particular los padres que no actúan con la responsabilidad que exige el futuro de sus hijos, ya que estos son perjudicados.
En cuanto al cumplimiento del calendario escolar señalemos que fue un avance social que en el siglo XX se consagrara en nuestra Constitución (art. 14-bis) el “derecho de huelga”; anteriormente se había consagrado constitucionalmente en el siglo XIX el “derecho a enseñar y aprender”. Cuando hay reiterados paros docentes, surge un aparente conflicto entre ambos derechos, pero que en realidad no es tal. No hay ningún conflicto ya que la Ley 25.864 (2004) lo resolvió sabiamente. Esta ley establece en el artículo primero: ”Fíjase un ciclo lectivo anual mínimo de 180 días efectivos de clase”. Pero además en su artículo segundo dispone: “Ante el eventual incumplimiento del ciclo lectivo anual a que se refiere el artículo precedente, las autoridades educativas de las respectivas jurisdicciones deberán adoptar las medidas necesarias a fin de compensar los días de clase perdidos, hasta completar el mínimo establecido”. Esta norma es claramente imperativa, pero lamentablemente nunca se cumplió, ya sea por huelgas o feriados extraordinarios. El gobierno kirchnerista fue parte del problema y no de la solución, porque inventó los feriados “puente”, sin conmemoración histórica o religiosa, que significan cerrar 54.000 institutos educativos (jardines de infantes, escuelas, terciarios y universidades) y dejar así sin clase a uno de cada tres argentinos. Nuestro calendario escolar legal es corto (720 horas anuales). En Chile son 1100 horas, en Perú 900, y en México 800. Este es el calendario legal, pero si tenemos en cuenta las inasistencias y los cierres de escuelas, de hecho nuestro calendario es uno de los más cortos del mundo.
Finalmente, también tenemos la incumplida ley 26.075 (2005), que fijó como meta: “Lograr que, como mínimo, el 30% de los alumnos de educación básica tengan acceso a escuelas de jornada extendida o completa, priorizando los sectores sociales y las zonas geográficas más desfavorecidas”. Esta ley fue extendida en el 2006 a todo el sistema escolar primario por la Ley de Educación Nacional, que en su artículo 28 establece que “Las escuelas primarias serán de jornada extendida o completa”. Esto es lo que dicen las leyes, pero la realidad es distinta.
En el 2014 asistían a escuelas primarias estatales 3,3 millones de niños. De ellos, únicamente 383 mil (o sea apenas 11 de cada 100) asistían a escuelas de jornada extendida o completa, cuando según la meta mínima legal, hacia el 2010 debieran ser por lo menos un millón los niños, es decir casi el triple, beneficiados por esta escolaridad. Nuevamente los niños humildes de escuelas estatales son los más perjudicados.
Debemos comenzar a recorrer sin demoras el sendero del cumplimiento de estos cuatro requisitos, aunque debemos reconocer que serán pasos necesarios pero no suficientes para mejorar nuestra educación. La tarea pendiente es muy grande.

Alieto Aldo Guadagni es miembro de la Academia Nacional de Educación

domingo, 7 de febrero de 2016

Maestros y Maestras que no se olvidan

Maestros y Maestras que no se olvidan

Pilar Hidalgo quedó en el recuerdo de sus alumnos

Redacción 1 | 30 de enero de 2015
http://www.lacarlota.com/Noticias/maestros-y-maestras-que-no-se-olvidan

Pili como todos la conocíamos nació en La Carlota, era la 3ª de cuatro hermanos. Se casó en La Carlota con un carloteño y sus dos hijos (hijo e hija) nacieron aquí.
Con 17 años termina Magisterio y enseguida ejerció, primero en Monte Alto donde se hizo cargo de la Unitaria de niñas y más tarde en el C.P. Carlos III de La Carlota, donde estuvo hasta su jubilación.
Fue una maestra vocacional, amaba su profesión y su buen hacer le llevó a conseguir que ningún alumno/a, de los 40 que normalmente tenía, se quedase rezagado ya que se volcaba con los que más trabajo le costaba seguir el ritmo de la clase, sin importarle que le dieran las dos de mediodía o las 6 de la tarde trabajando con ellos en su clase.
A pesar de su frágil salud, su tutoría participaba en todas las Actividades Extraescolares que el Colegio programaba: Excursiones, teatros, entrevistas, el huerto escolar, estudio de Ecosistema del entorno, etc.
Presentó unas Jornadas Pedagógicas en Córdoba, lo que le supuso un gran esfuerzo físico.

Le concedieron un voto de gracia a su buen hacer.
Los alumnos/as iban a clase contentos y motivados. Con el famoso método de lectura “Enrique” al acabar 1º de Primaria ya sabían leer todos.
En su aula no faltaba una pequeña biblioteca, que ella ampliaba con los cuentos de sus propios hijos, además de los que mandaba la Junta. Eran los alumnos/as los encargados de hacer las fichas de los libros
y llevar el control de aquellos que los niños se llevaban a casa para leer.
La relación con sus alumnos no acababa en la Escuela, pues como anécdota diremos, que cuando las maestras todavía preparaban a los niños para la 1ª Comunión, ella después se los llevaba a su casa y les daba un desayuno.
Cuando ya su corazón no pudo más, su marido la llevaba en coche al colegio para evitarle que se cansase. Por fin le dan la baja por enfermedad; pero sus alumnos después de clase se pasaban a verla a su casa con frecuencia.
Después de 2 operaciones de corazón, que no pudo superar, nos dejó hace 5 años.
Sin duda la Escuela perdió muy pronto una gran profesional de la Enseñanza

sábado, 6 de febrero de 2016

Maestras que no se olvidan

Maestras que no se olvidan



El mayor, el índice y el pulgar se amontonaban para sostener el vaivén circular de la lapicera de pluma. El papel en blanco se brotaba de letras azules. De repente, se formaba una burbuja de tinta y se pinchaba en medio del renglón, para desesperación del papel secante. Todos los veranos, por encargo de la señorita Adela, los alumnos de la Escuela 16 de Villa Domínico escribían una carta con destino a Salsipuedes, Córdoba, y esperaban la respuesta con la ansiedad de los que desenvuelven un alfajor.
Era realmente una tarea fantástica de las vacaciones, un ejercicio fuera de programa, que mantenía a los alumnos concentrados en el uso de las reglas ortográficas y los mecanismos necesarios para expresar sentimientos.
Había además un toque de misterio: la dirección de la destinataria no tenía número. Sólo figuraba la calle, a la que había que sumarle la sigla “S/N”. Surgían las preguntas: “¿Cómo hacía el cartero para encontrar a la maestra y entregarle nuestro mensaje en mano?”, “¿Cuán extensa era esa calle de un pueblo que encima tenía nombre de laberinto?”, “¿Era un canal de comunicación seguro?”.
Parece que sí, porque a las dos semanas, la respuesta llegaba: ¡No se podía creer la cantidad de cariño que entraba en una carilla, el amor por la educación de esa maestra espigada que dedicaba horas de su descanso a mantener vivo el vínculo con sus alumnos!
Eso pasó cuando no existía el celular. Aunque si el cielo tuviera Wifi, muchos de esos chicos escribirían hoy al menos un mensajito que diga: “Gracias, señorita Adela”.
Pablo Calvo
pcalvo@clarin.com

martes, 26 de enero de 2016

La idiotez triunfa demasiado seguido

La idiotez triunfa demasiado seguido



Hay dos cosas infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo, no estoy muy seguro”. La frase, justamente célebre, pertenece a Albert Einstein. Por su parte, el gran escritor Gustave Flaubert siempre estuvo fascinado por la tontería, quizá porque se le antojaba más misteriosa que la inteligencia. Tanto, que escribió su deslumbrante obra “Bouvard y Pécuchet”, cuyos protagonistas son dos imbéciles completamente razonables que malviven aplicando el más común de los sentidos con los más desastrosos resultados.
El así llamado “mundo del entretenimiento”, que ha encontrado en Internet una de sus tierras más fértiles, resulta tan entretenido como ver hoy una película de Luis Sandrini o de Doris Day, paradigmas del entretenimiento supremo en otras épocas.
El caso es más grave ahora porque una gran cantidad de noticias se incluyen o se interpretan como material informativo. Así, en el portal de una web de noticias puede aparecer la foto de una bestia del Estado Islámico a punto de degollar a un infortunado en curiosísima vecindad con Pampita posando con sus posaderas a cámara, diciendo nada mientras la nota especula sobre sus pasados y/o futuros amoríos.
La semana que pasó unas botas que el senador Marco Rubio –uno de los candidatos republicanos a la Casa Blanca– llevaron al paroxismo de la pelotudez la discusión política en Estados Unidos.
Un periodista del “New York Times” llamó la atención en un tuit sobre el brillo de esas botas. El senador Ted Cruz –otro candidato serio a la Presidencia– especuló con que ese calzado le parecía fabricado en Italia.
La revista Vanity Fair arriesgó con que se trataba de zapatos de lujo y le calculó unos 995 dólares. Al senador Rand Paul –también en carrera– no se le ocurrió mejor idea que grabar un video en el que aparece con un rutilante calzado dorado y negro para “no ser menos” que Marco Rubio.
En cuanto al más mediático de todos, el multimillonario Donald Trump, también consideró necesario terciar en la discusión, afirmando que él no necesitaba de tacos que lo hicieran más alto, como era el caso de Rubio, ya que roza el metro noventa.
Lo serio es que algunos de los protagonistas de esta aguda polémica puede llegar a presidir el país más poderoso del mundo y tener la última palabra sobre el botón nuclear, cosa que se agrava si se piensa que del otro lado está el karateca Putin.
Consultado sobre el tema, Marco Rubio se zambulló en la sensatez, aclarando que las botas salían 100 dólares y calificando a la reyerta mediática como “una locura”.
Entre nosotros se conoció por estos días, y siempre vía Web, un presunto manual K denominado “Técnicas de resistencia activa-micromilitancia”, que parece urdido por los libretistas de Capussotto.
En él se recomienda, por ejemplo, comprar un ejemplar del diario kirchnerista “Página 12” y dejarlo olvidado en un bar o en un colectivo para su mayor difusión. O pedir en los bares amablemente que cambien de canal cuando el televisor está sintonizado TN o El Trece.
Quizá siguiendo al pie de la letra tamañas y tan sutiles estrategias, el viernes volvió a intentar reocupar su despacho en la disuelta Afsca (Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual), el defenestrado censor y perseguidor de medios y de periodistas Martín Sabbatella. Lo hizo portando dos talismanes: un busto de Néstor Kirchner y una foto grandota de él junto a la ex Presidenta.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

El Fileteado es Mundial

De Buenos Aires al mundo: el filete es patrimonio de la humanidad

Lo declaró la Unesco, en Namibia.Iniciada con los inmigrantes y en los carros de verdura, esta técnica pictórica es parte de la identidad porteña.

Un clásico: Carlos Gardel, en una muestra del fileteado. Es una obra de Luis Zorz.

Un clásico: Carlos Gardel, en una muestra del fileteado. Es una obra de Luis Zorz.

WINDHOEK, NAMIBIA

ENVIADA ESPECIAL

Pasado el mediodía en la Argentina, media tarde en Windhoek, capital de Namibia, el filete porteño ingresó como nuevo elemento en la lista de salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial de la Humanidad que confecciona la Unesco. "Esta práctica cultural ha llegado a ser parte integrante del patrimonio cultural de la ciudad", explicó el organismo.

Mirá la FOTOGALERÍA en HD

En uso de sus rigurosos tres minutos, la directora general de Patrimonio de Buenos Aires, Liliana Barela, agradeció orgullosa al comité intergubernamental: "Es una gran noticia para Buenos Aires y para todos los portadores de este saber. Todas las asociaciones de fileteadores de la ciudad y del país han hecho mucho para que pudiéramos presentar esta candidatura". Desde ahora el fileteado tiene resguardo de Unesco.

Barela era la única representante argentina en la reunión internacional. El ministro de Cultura porteño, impulsor de la presentación, no pudo viajar. El representante uruguayo felicitó emocionado a Barela: "Me alegra porque en Uruguay tenemos muy presente esta técnica artística que hemos visto en los antiguos colectivos. Ojalá vuelva al transporte".

Leé también: "Del carro de las verduras a las vitrinas de exposición"

La capital argentina consigue así su primera candidatura propia, pues el tango -que adquirió el mismo rango hace cinco años- fue una propuesta rioplatense hecha con Montevideo. Esta vez, de América latina también entró el vallenato, un tradicional ritmo musical colombiano.

Asistir a esta reunión plenaria es toda una experiencia de multiculturalismo. Las vestimentas, las lenguas que se hablan, el color de la piel, el entusiasmo de los participantes permite incluso deducir a qué continente pertenecen. Los latinos son más expresivos. Y los chinos, muy entusiastas. Incluso algunos Estados traen sus artistas, como Perú, que postula una danza andina. O, como Colombia, que estaba en la cuerda floja con el vallenato, pero sacó un as de la manga con un video desde el que Gabriel García Marquez dijo: "Cien años de soledad es un vallenato”. Con el voto de Perú logró su aprobación.

¿Cómo se define el filete porteño? Responde Liliana Barela: "Es una técnica pictórica tradicional que exige un procedimiento, una forma de pintar, unos pinceles especiales y la práctica letrista”. La funcionaria reconoció el gran trabajo en equipo que realizaron antropólogos de su área y fileteadores para consensuar la candidatura.

El fileteado está asociado a la inmigración. Hubo en el sur de Italia carros de fruteros y verduleros que ya lo usaban para embellecer sus transportes. Entusiasta, Barela dice: "Es un patrimonio vivo, porque tiene registros en viejos objetos, incluso los antiguos colectivos. Y en la actualidad, está presente, por ejemplo, en la decoración de muebles y en tatuajes". Según supo Clarín, Mercedes Benz planea decorar con filetes algunos de sus próximos autos.

¿Para qué sirve la inscripción en la lista de patrimonio cultural inmaterial de Unesco? El organismo internacional resguarda ahora esta técnica artística tradicional y el gobierno porteño se hace cargo de la promoción cultural del fileteado y de su salvaguardia.

El comité debatió ayer seis propuestas de una lista de "salvaguardia urgente" y cuatro de otra lista "representativa". Hoy continúa con el resto de las 34 propuestas previstas para esta reunión plenaria.

En el Country Club Hotel de Windhoek, la capital de Namibia -una ciudad que parece pintada con los colores del desierto, uno de sus mayors atractivos- Unesco trata de conciliar, por momentos, las propuestas discordantes de países en conflicto. Por caso, Azerbajian y Armenia. El primero presentó una tradición de un territorio que se disputa con el segundo país. Lo mismo ocurre con expresiones culturales de Corea del Norte y Corea del sur. Como dice una fuente de Unesco: "Es que el patrimonio es de los pueblos y no de los Estados". La delegación de Portugal llegó a Namibia con un número importante de periodistas. Obtuvo la inscripción de la fabricación tradicional de cencerros.

Todo es variopinto en esta reunión internacional. Las propuestas son muy curiosas, como el ritual para amansar camellas, de Mongolia; el funambulismo -el arte de caminar por un alambre- de Uzbekistán; la cultura de la gaita, de Eslovaquia; la artesanía del mármol tiniota, de Grecia, y otras tradiciones desconocidas.

“Un solo mundo de voces múltiples" es Unesco, tratando de resguardar las tradiciones en riesgo de desaparecer de la memoria cultural. Así se llamó el malogrado informe del organismo que, en los años 80 proponía un nuevo orden de comunicación internacional que nunca pudo concretarse. En aquel informe, que presidió Sean MacBride, trabajó Gabriel García Márquez, entre otros intelectuales.

Hernán Lombardi: Ahora, el malambo y el chamamé

“El mérito es de los fileteadores”, dice, en Buenos Aires, Hernán Lombardi, quien viene empujando la nominación del filete desde hace rato. ¿Por qué eligió el filete? “Vi que el país no tenía armada una lista para presentar y pensé que la ciudad podía hacerlo”, cuenta.

Ahora piensa en el país entero: Mauricio Macri lo eligió para manejar los medios de comunicación públicos, el CCK y Tecnópolis. Tal vez desde ese lugar se plantea cuáles son las próximas prácticas culturales a postular: “El malambo y el chamamé tienen la posibilidad, pero primero hay que hacer todo un trabajo que tiene que ver con la comunidad”.

martes, 1 de diciembre de 2015

miércoles, 25 de noviembre de 2015

martes, 22 de septiembre de 2015

Lanzan un premio de un millón de dólares a la innovación docente

Es el Global Teacher Prize, impulsado por una fundación inglesa. El objetivo es jerarquizar la profesión.

Vikas Pota. Es el impulsor de la iniciativa internacional, que busca premiar al mejor maestro del mundo.

Vikas Pota. Es el impulsor de la iniciativa internacional, que busca premiar al mejor maestro del mundo.

"Necesitamos grandes docentes para cultivar grandes mentes”. Esta fue la idea central que transmitió Vikas Pota, responsable de la Fundación Varkey, en su exposición en el II Foro Internacional de Innovación Educativa, organizado la semana pasada por el Ministerio de Educación de la Ciudad en la Usina del Arte.

Pota es el impulsor del Global Teacher Prize (Premio al Docente Global), una suerte de “Premio Nobel de maestros” que va por su segunda edición y busca reconocer a los docentes innovadores con una cifra digna de las mejores épocas de Susana Giménez: nada menos que un millón de dólares para el ganador.

En diálogo con Clarín, Pota aseguró que “la educación de calidad solo se logra con docentes muy formados, muy motivados y con buenos salarios”. Especialista en gestión educativa, Pota es un defensor de la jerarquización docente: “Necesitamos que los mejores estudiantes elijan ser maestros. Pero lamentablemente, en la mayoría de los países la carrera es vista como la última opción. La mayoría de los padres no le recomendaría a su hijo que se dedique a la educación”, describe.

–¿Cuál es el sentido de regalarle un millón de dólares a un docente?

–La idea es visibilizar las historias de docentes ejemplares, que están transformando su realidad. En Londres (donde tiene su sede la Varkey Foundation), la educación suele ser tema de conversación en la sobremesa, pero siempre se habla en términos críticos. Queremos cambiar el eje de conversación: que ya no sea “Qué mal está la educación”, sino “Hoy leí en el diario sobre un docente que está haciendo algo muy original en su escuela”.

El año pasado, cuando se entregó por primera vez, el premio logró el efecto esperado. Pota cuenta que el finalista de Macedonia encontró su pueblo empapelado de afiches con su cara; al finalista de Turquía lo entrevistaron en el canal de televisión de mayor rating, y hasta el papa Francisco se reunió con tres de los candidatos.

La ganadora del año pasado fue la maestra estadounidense Nancie Atwell, seleccionada entre 5000 participantes por su método para que los chicos lean más libros y elijan cuáles leer. En su postulación, Atwell anticipó que invertiría parte del dinero en expandir su programa de promoción de la lectura. Cobrará el millón de dólares en 10 cuotas de 100 mil por año, a lo largo de una década.

–Más allá del premio, ¿cuáles cree que son las políticas más eficaces para jerarquizar la docencia?

–Los gobiernos deberían invertir en formación docente y deberían prestarle atención a la cuestión de los salarios. Por otra parte, es importante garantizar la autonomía de los maestros en la escuela. Nosotros creemos en las alianzas entre el sector público y el sector privado. La educación no debe ser solo responsabilidad del Estado, los privados también tienen que hacer su parte.

Pota vino a Buenos Aires con un objetivo muy claro: lograr que más maestros argentinos se postulen a la nueva edición del Global Teacher Prize. Hasta ahora solo hay 20 candidatos locales; desde Brasil, en cambio, ya se anotaron más de 200. Se espera un total de 10.000 participantes. La inscripción se puede hacer en español y es muy fácil: solo hay que entrar a www.globalteacherprize.org. Hay tiempo hasta el 10 de octubre

Por ley, buscarán que sean maestros los mejores alumnos de la escuela secundaria

Educación. Iniciativa que promueve una mejora en la calidad de la enseñanza.Prevé un sistema de becas para los que sigan la carrera docente. Cada estudiante recibiría un monto no inferior a la mitad del sueldo de un maestro. Y además deberán rendir un examen de nivel antes de recibirse.

Formación. Una clase en la Escuela de Maestros porteña, donde se capacitan los docentes de la Ciudad, con énfasis en la innovación pedagógica.

Formación. Una clase en la Escuela de Maestros porteña, donde se capacitan los docentes de la Ciudad, con énfasis en la innovación pedagógica.

Alguna vez fue “mi hijo el doctor”, hoy es “mi hijo el ingeniero”, ¿será mañana “mi hijo el maestro”? Hay consenso en torno a la idea de que jerarquizar la profesión docente es un requisito crucial para mejorar la calidad educativa. Jerarquizar significa muchas cosas: desde aumentar los sueldos, hasta fortalecer la formación de los educadores. Implica también captar a los mejores para esta tarea, tal vez la más delicada para el futuro del país.

Atraer al aula a los mejores candidatos –y retener a los estudiantes destacados de los profesorados– es uno de los objetivos centrales del proyecto de Ley de Formación Docente que debatirá próximamente la Comisión de Educación del Senado, elaborado con el Instituto Nacional de Formación Docente (INFD) y el Ministerio de Educación. Allí se propone crear un sistema de becas para incentivar a los mejores promedios de la secundaria a elegir la carrera docente. El proyecto apunta a “promover la opción por la docencia”, en particular de “estudiantes con desempeño académico destacado y vocación”. Para eso, propone crear una beca “de un monto no inferior a la mitad del salario inicial docente”.

“Los estudios internacionales revelan que la atracción y retención de los mejores candidatos en la profesión requiere un trabajo sobre el status de la docencia”, plantean Cecilia Veleda y Florencia Mezzadra, investigadoras de CIPPEC y autoras del libro Apostar a la docencia. En Argentina, con maestros desprestigiados y hasta agredidos por los padres de sus alumnos, parece haber un largo camino por delante para recuperar el prestigio de la profesión.

Lea más: "Una necesidad de los chicos"

Si bien en estos diez años se sumaron 235 mil docentes al sistema educativo, en algunas jurisdicciones aún faltan maestros. El proyecto establece que sea el Consejo Federal de Educación el encargado de asignar las becas, en función de las provincias y las áreas con mayores necesidades. “Jerarquizar la profesión docente y garantizar una formación de excelencia son los grandes desafíos pendientes en educación. La calidad del aprendizaje depende de la calidad de la enseñanza”, explicó a Clarín el senador chaqueño Eduardo Aguilar (FPV), autor del proyecto.

Desde 2009, la duración de los profesorados de primaria, inicial, educación física y especial se extendió de 3 a 4 años. Aunque las carreras ahora son más largas, aumentó un 29% la cantidad de inscriptos. La creación del INFD en 2007 buscó coordinar las políticas de formación a nivel nacional: un desafío enorme, si se tiene en cuenta que hay 1243 institutos de formación en todo el país, y que en los últimos 15 años la cifra creció 40%. Pese a los avances, los expertos coinciden en que los profesorados aún tienen un déficit importante de calidad.

En su libro, Veleda y Mezzadra cuestionan la excesiva fragmentación del sistema de formación docente y sugieren concentrar la oferta en los que tengan mejores resultados y condiciones: “La gran cantidad de instituciones es un problema de compleja resolución, que dificulta el gobierno del sistema formador y la generación de estándares de calidad comunes”.

Otra de las propuestas centrales que se debatirá en el Senado es la creación de un examen integrador en el último año de los profesorados. “La idea es que sea una evaluación censal y que se incorpore al promedio de los estudiantes”, añade Aguilar, y subraya que el proyecto también prevé “la creación del Fondo Nacional para la Formación Docente, que asegurará los recursos (un 0,2% de los ingresos públicos) para este proceso de fortalecimiento de la profesión”.

Desde CIPPEC destacan la necesidad de crear una nueva carrera docente con diversas especializaciones que ayuden a fortalecer la profesión, como la especialización en alfabetización inicial. “Esto permitirá prestigiar la profesión, motivar y reconocer la formación continua y, en definitiva, mejorar los procesos de enseñanza a nivel sistémico”, señala Mezzadra.

En ese sentido, la aprobación de la ley implicaría avanzar en la consolidación de una política nacional de formación docente. El investigador Axel Rivas agrega: “Hay lugares del país donde faltan y otros donde sobran maestros. Es clave planificar bien la cantidad de docentes que hay que formar según materias y lugares del país, como parte de un proceso de creación de un sistema formador federal”. Para que ese proceso sea sostenido, en CIPPEC se animan a sugerir el diseño de un plan educativo nacional a 10 años, consensuado por las principales fuerzas políticas. Habrá que ver si, al menos en este caso, la promesa de un futuro mejor logra imponerse sobre la mezquindad habitual de los dirigentes.

Educación: el orden que tuvimos y debemos retomar

Tribuna.Gustavo Iaies

Como era que los padres bancaban todo o casi todo? ¿Puede ser que apoyaran a una maestra que te ponía de plantón o te dejaba sin recreos? Cuesta entenderlo, pero la idea que nos ha quedado es que aquello que se decidía en la escuela era intocable, indiscutible, que nuestros padres no miraban tanto el contenido como el lugar del que había emanado la orden: la escuela.
¿Cómo fue que ese esquema se desarmó? ¿Cuándo fue que los padres dejaron de aceptar las reglas de la escuela y empezaron a operar desde sus criterios? Sobre finales de los ‘80, los padres empezaron a sentirse culpables con ese orden social y esa autoridad. Nos peleábamos con la escuela de nuestros padres, la familia, la sexualidad, las formas. Esa pelea, en muchos casos, era con nuestros hábitos, formas, ideas, también lo era con la escuela.
Así fuimos negociando los límites que les poníamos a los chicos, perdimos la idea de que la autoridad les servía, nos empezamos a cuestionar nuestro rol como adultos. Y eso dejó a los chicos delante de unos adultos confusos, metidos en una discusión con su pasado, con la sociedad, con ellos mismos, que los obligaba a reposicionarse, a construir un camino que no les era ofrecido.
Era muy distinto discutir con unos padres que se plantaban seguros, más allá de su convicción, que con nosotros que dudábamos, negociábamos, cambiábamos de posición. Y los chicos empezaron a convivir con esas dudas, con esos cambios, con esa forma de vivir.
Y así perdieron, y perdimos, la idea de que había cosas que estaban bien y otras que no, dependía el contexto, el momento, quién lo hacía, las razones, el modo, se empezó a volver justificable lo que nunca hubiéramos justificado. La disciplina dejo de ser un tema central y empezó a serlo la motivación, cómo lograr entusiasmarlos, dejamos de pensar cómo hacíamos para que hicieran lo que creíamos que era bueno para ellos.
Y surgió el bullying, empezaron a resolver los problemas entre ellos sin incluirnos, se empezaron a lastimar al consumir, fuera de nuestro control. Perdimos gobernabilidad sobre lo que hacen y piensan, nos cuesta conducirlos. ¿Es bueno para ellos? ¿Para nosotros? ¿Les sirve para crecer? Pareciera que no, que era una gran cosa tener adultos con los que pelearse. Los chicos no encuentran pautas, nosotros nos preguntamos si es bueno plantearlas.
No parece bueno volver al pasado, pero sería interesante volver a plantear un límite, un parámetro. Al principio, como podamos, ponernos duros, plantear valores, ideas, cambios y no sentirse culpables por hacerlo.
Construiríamos una sociedad más clara, con la claridad de entender un mundo en el que cada uno tiene su lugar. Parecería más simple para todos.
Gustavo Iaies
Presidente de la Fundación CEPP

martes, 21 de julio de 2015

Pocas horas de clase en Argentina, ¿a quién le importa?

Debate.Daniel Santa Cruz

Un tema que no parece tener solución y, hasta ahora, está ausente en los debates del año electoral, es el incumplimiento de la efectivización de los 180 días de clases. A los recurrentes conflictos gremiales, las tomas y las jornadas docentes, debemos sumar los días perdidos en muchas escuelas después de cada elección, cuando los turnos de la mañana no tienen actividad escolar porque se debe reacondicionar cada establecimiento.
Y este año es más delicado aun, porque se vota entre 4 y 6 veces en cada distrito. Cuando los candidatos hablan de educación, deberían también hablar de algo tan simple como el dictado de clase, que en nuestro país no es un problema menor. Es que tenemos uno de los ciclos lectivos más cortos del mundo y en la última década ni siquiera hemos podido garantizar los 180 días de clase mínimos a todos los alumnos del país, estipulados en la Ley 25.864 ni mucho menos cumplir con el artículo que indica que los días perdidos deben ser recuperados.
La ley está vigente, pero aplicarla parece ser una cuestión de interpretación. Basta compararnos con los 245 días que se dictan en Japón o Corea, con los 220 de Costa Rica, o con los 200 de México, Chile y Perú entre otros países de la región. Además, nuestras escuelas son, en su mayoría, de jornadas de cuatro horas: recordemos que la Ley Nacional de Educación indicaba en el 2006 que todas las escuelas primarias deberían ser de jornada completa y la Ley de Financiamiento Educativo fijó como objetivo que a fines del 2010, el 30% de las mismas deberían ser de jornada extendida; sin embargo, en la actualidad, solo el 10% ofrece esa modalidad. A su vez, tenemos los indicadores que arrojaron las Pruebas PISA 2012 que hacen más preocupante la situación al presentar a la Argentina en la escala de ausentismo docente en el segundo lugar, entre los 65 países, con un promedio de 59% solo superado por Uruguay con un 65% lejos de los países de latinoamericanos como Perú 16%; México 17%; Colombia 22%; Chile 25%, Costa Rica 28%; y muy lejos del promedio mundial que oscila alrededor de un 13%. Otro dato -que involucra la responsabilidad de las familias- es que contamos con el ausentismo escolar más alto de todos los medidos, que nos afecta en un 58%, en comparación con el 2% de los países asiáticos, y de los países hermanos como Colombia donde el ausentismo escolar es de apenas un 4,4%, Chile con 7,7%, Perú con 14,2% o Brasil con 20,3. Tomando todos estos indicadores, podemos hacer una alarmante comparación, si consideramos como ejemplo a Chile, donde se dictan cerca de 300 horas más de clase por año que en nuestro sistema, obtenemos como resultado que en sólo los primeros siete años de educación primaria un alumno trasandino tiene 2.000 horas de más de clase que uno argentino en el mismo período. Las consecuencias están a la vista: basta observar los resultados obtenidos por los alumnos de un país y de otro en todas las pruebas internacionales de evaluación de calidad educativa como las PISA o las TERCE de los últimos años. La pérdida de días y horas de escuela es un problema grave, que no deben minimizar ni los funcionarios ni los gremios docentes, pero tampoco las familias.

Daniel Santa Cruz es consultor de la Fundación Centro de Estudios de Políticas Públicas (CEPP)

jueves, 14 de mayo de 2015

Ring Raje

El "ring raje" violento: "Mami, Oscar me pegó un tiro"

Conmoción en Quilmes.

Así se lo dijo a su mamá Lucas, que quedó con una bala alojada en un vértebra cervical y está fuera de peligro. La familia conocía al agresor del barrio y hasta habían compartido cumpleaños. Está detenido por “abuso de arma y lesiones”.

Milagro: Lucas Borja en la foto que mostró su papá Daniel ayer. El grupo de chicos había tocado el timbre en otra casa. (Leandro Monachesi)

Milagro: Lucas Borja en la foto que mostró su papá Daniel ayer. El grupo de chicos había tocado el timbre en otra casa. (Leandro Monachesi)

Una travesura infantil provocó la violenta reacción de un vecino, en Quilmes Oeste, que les disparó porque estaban jugando al “ring raje”. Uno de los chicos, de 13 años de edad, recibió un tiro en la nuca. Aunque está fuera de peligro, la bala le quedó alojada en una vértebra cervical. El agresor, identificado como Oscar, fue detenido y es acusado de “abuso de arma de fuego y lesiones”. Sus vecinos no se explican qué le pasó, porque conocía a los chicos e, incluso, uno de sus hijos había ido con ellos a la escuela.

Este nuevo caso de violencia vecinal ocurrió el sábado por la noche, en una zona residencial de Quilmes Oeste. Lucas Borja y sus compañeros de fútbol del Club Santos Vega, habían ido a cenar a la casa de su entrenador, Darío Quintana, en Triunvirato y Camino General Belgrano. “Esa noche les iban a entregar las camisetas. Después de comer, salieron a jugar”, contó Mariana Bolaño, tía de otro de los integrantes del equipo.

Los chicos se pusieron a jugar al “ring raje”, un juego que atravesó a varias generaciones y que consiste en tocar un timbre y salir corriendo. Pero al hacer sonar el de una casa de calle 395 al 2500 se encontraron con una reacción desmedida. “Oscar no tiene timbre. Lo tocaron en otra casa, a dos de diferencia de la de él, y corrieron hacia la esquina. Y Oscar los empezó a correr con un revólver junto a su hijo Gabriel, de 24 años. Los siguieron una cuadra y media y se pusieron a disparar. Uno de los tiros le dio a Lucas. No entendemos qué paso, porque Oscar los conocía, porque otro de sus hijos fue con ellos al colegio”, contó Elvira Nicola, la esposa del entrenador.

Cuando recibió el disparo, Lucas se cayó, pero volvió a levantarse y con la ayuda de una mujer fue hasta la casa del entrenador, donde también estaban sus padres. “Oscar me pegó un tiro. Pero yo estoy bien. Tranquila, no pasó nada”, le dijo a su mamá, Lorena. Cuando ella vio que tenía un punto en la nuca y que le caía una lágrima roja, lo llevó a una clínica.

Mientras esperaban para que le hicieran una tomografía, Lorena le preguntó a su hijo qué había pasado. “Los chicos quisieron salir a dar una vuelta. Estaban todos vestidos con la chaqueta y el pantalón del club. Tocaron el timbre en la casa de unos vecinos y pasaron corriendo por la de Oscar. Y mi hijo me contó que esta persona salió con un arma y los corrió. Después se paró en la esquina y empezó a dispararles. Yo calculo que tiene que haberles apuntado, porque a Lucas le dio en una cervical. Le tocó a él, pero podría haberle tocado a cualquiera de los 7 u 8 chicos que estaban con Lucas”.

Esa misma noche, los vecinos se movilizaron a la casa del atacante para protestar. Finalmente, Oscar fue detenido por efectivos policiales del Comando de Prevención Comunitario. Le secuestraron un revólver calibre 22 Pasper, modelo Bagual. “Quiero que esta persona sea juzgada -reclamó Lorena-. Y el día que tenga que salir de la cárcel, no quiero que vuelva al barrio. Hace 15 años que vivimos acá y con él hemos compartido cumpleaños, porque era muy amigo de mi cuñada. Lo que pasó es algo inexplicable, sin razón, inentendible”.

En el barrio también están sorprendidos por la reacción de Oscar. Y contaron que, después de su detención, su familia cargó bolsos en una camioneta y se fue de la casa. “Yo tenía trato con la mujer, que en un momento salió a hablar y dijo que no sabe qué le pasó al marido”, afirmó Nicola. Los vecinos, además, aseguran que él nunca había tenido reacciones violentas. Aunque mencionaron que en el fondo de su casa tenía un blanco donde practicaba tiro.

Lucas permanece internado en la Clínica del Niño, en Quilmes, fuera de peligro. “Tiene el proyectil alojado -contó su mamá-. Como la zona está muy inflamada, hay que esperar a que se desinflame para ver qué conviene, si lo operan o si se va a quedar con la bala”.

miércoles, 13 de mayo de 2015

El orgasmo femenino, explicado como una clase escolar

Sexualidad

Con ejemplos tomados de proyectos de ciencias de la escuela, un original video revela datos y estadísticas para entender qué les pasa a las mujeres en "ese" momento. Ya lo vio más de un millón de personas.

Orgasmo femenino. Explicado como un proyecto de ciencias (en inglés)

Orgasmo femenino. Explicado como un proyecto de ciencias (en inglés)

Qué ocurre en “ese” momento es un misterio fascinante que la ciencia viene intentando explicar desde hace décadas. Hace sólo 60 años, Master y Johnson revolucionaron el conocimiento que tenemos del orgasmo (y ahora volvieron a hacerse famosos por una serie de TV). Y desde entonces, la investigación científica viene sumando información y datos para desentrañar sus secretos.

Leé también: Murió una revolucionaria en el estudio del sexo

Ahora, un nuevo video, creado por el sitio Wired, toma varios de esos datos estadísticos y los explica de una original manera: ejemplificándolos con proyectos de ciencia, como si fuera una clase escolar. “El orgasmo masculino es un asunto explosivo, pero el femenino ha estado siempre detrás de las cortinas”, arranca el video, que se centra sólo en el orgasmo femenino.

Así, va aportando estadísticas para entender qué les pasa a las mujeres cuando tienen un orgasmo, siempre con una imagen “alusiva” que las acompaña. Entonces, aprenderemos que las mujeres tienen 8.000 terminales nerviosas que confluyen en el clítoris y que el 70% de las mujeres necesitan estimulación directa en el clítoris para llegar al orgasmo.

Leé también: Trazan un mapa del orgasmo femenino

Sobre las formas en que se puede alcanzar el clímax, hay estudios que muestran que el 20% de las mujeres llegaron sólo con un beso o haciéndole sexo oral a alguien. De las estadounidenses que practican sexo anal, el 94% tuvo así un orgasmo. Hubo un 10% que lo tuvieron mientras hacían ejercicio y un bajísimo 3%, mientras estaban dando a luz.

El video también detalla el “trabajo” que ocurre en el cerebro durante el orgasmo, con la liberación de endorfinas, prolactina y oxitocina, que provocan esa sensación de relax inmediatemente posterior.

“Ahora usa este conocimiento, sola o en compañía”, propone al final la voz en off del video, que ya fue visto más de 1,2 millón de veces en 10 días.

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jueves, 26 de marzo de 2015

Nuestro derecho a conocer los datos

Operativo Nacional de Educación

¿De quién es la información que genera el Estado, con recursos del mismo Estado (es decir, de todos nosotros)? ¿Hay un dueño? ¿Somos todos? Si es así, ¿de qué modo somos “dueños”? ¿Cómo deberíamos hacernos de esos datos?
La antigua discusión acerca de la utilización de la información pública viene a cuento, una vez más, a raíz de la escasa publicación que tuvieron este año los resultados del Operativo Nacional de Educación (ONE), que desde hace más de 20 años viene llevando adelante el Ministerio de Educación.
El ONE mide los conocimientos y aprendizajes de los chicos del último año de la secundaria. Y sus resultados deberían ser útiles para planificar políticas de educación, así como son los resultados de pruebas internacionales como Pisa, de la OCDE o TERCE, de Unesco.
Hasta la última edición del ONE, de 2010, el Ministerio publicaba los resultados al año siguiente de realizado el operativo, como corresponde de acuerdo a la resolución que crea este instrumento de evaluación. Pero ahora cambió. Pasó más de un año y el Ministerio aún no publicó la información de 2013. Los datos que hoy publica Clarín son los que fueron llegando a las provincias.
Algo de esta situación ya había adelantado Sileoni en agosto de 2013, cuando presentó el ONE ante el Consejo Federal de Educación. Dijo entonces que no iban a publicar los datos para no estigmatizar a las escuelas y los distritos que no obtienen buenas calificaciones. “La posición no es alentar la competencia entre instituciones”, había dicho entonces. La información, dijo, sí llegaría a “todos los involucrados”, es decir, ministros provinciales y escuelas.
Si bien es cierto que los ministros y los directores de escuelas están entre los que más pueden aprovechar los datos –son, en definitiva, quienes toman decisiones en políticas educativas–, tan igual de cierto que los padres, y las familias, también tenemos derecho a conocer la información. A nuestra escala, también tomamos decisiones educativas.
Los del ONE no son los únicos datos que el Gobierno nacional esconde bajo las mangas. Las estadísticas del sistema universitario tampoco se actualizan desde 2011. El Anuario de ese año es el último que se puede consultar en la Web: allí hay información detallada de inscriptos, estudiantes, reinscriptos y egresados de las universidades públicas y privadas del país, así como información presupuestaria y de recursos humanos del sector universitario. ¿Qué pasó después del 2011? Sólo los funcionarios lo saben.
¿De quién es toda esta información? Quizás llegó el momento de reclamar nuestro derecho.

Los estudiantes del norte del país aprenden menos que los demás

Educación. Evaluación de los 280.000 alumnos que cursan el último año de la secundaria.Surge del último Operativo Nacional de Evaluación, al que accedió Clarín. Muestra un estancamiento con respecto a 2010. Los peores resultados, en Matemática y Naturales.

Desigualdad. Los estudiantes con mejores resultados están en Río Negro, Santa Fe y La Pampa. Si bien la Capital estaría primera en Matemática, habría tenido un deterioro en Lengua.

Desigualdad. Los estudiantes con mejores resultados están en Río Negro, Santa Fe y La Pampa. Si bien la Capital estaría primera en Matemática, habría tenido un deterioro en Lengua.

El último Operativo Nacional de Evaluación (ONE), que se tomó en 2013 pero cuyos primeros resultados recién empezaron a publicarse ahora, muestra que los aprendizajes de los alumnos argentinos no avanzaron demasiado en los últimos tres años. Al igual que en otros estudios internacionales como PISA o TERCE, el diagnóstico es “estancamiento” con respecto a la medición previa, de 2010.

Clarín accedió a los resultados del ONE de finalización de la secundaria, que evaluó de manera censal a los 280.000 chicos que cursaban en 2013 el último año de la escuela, en el sistema público y privado. La prueba se creó en 1993, se toma cada tres años y está a cargo de la Dirección Nacional de Evaluación de la Calidad Educativa (DiNIECE). Abarca cuatro materias: Lengua, Matemática, Ciencias Sociales y Ciencias Naturales. Los resultados se presentan en tres niveles de desempeño: alto, medio y bajo. Un nivel “bajo” quiere decir que los estudiantes alcanzaron “un desempeño elemental o poco satisfactorio en el dominio de los contenidos y las capacidades cognitivas esperables según los documentos curriculares y los núcleos de aprendizajes prioritarios”.

Los mejores resultados de los alumnos argentinos están en Lengua; las ciencias exactas (Matemática y Naturales) son las que presentan más dificultades. En Lengua el 25,7% de los alumnos tiene un desempeño bajo, el 53% medio y el 21,3% alto. En Matemática, en cambio, el desempeño alto se reduce casi a la mitad (12%), el medio llega al 60,1%, y el 27,9% es bajo. En Ciencias Naturales, uno de cada tres alumnos queda en nivel bajo (34,3%), mientras que el 52,5% tiene nivel medio y el 13,2% es alto. Y en Sociales, el 30,3% tiene nivel bajo, el 50,5% medio, y el 19,2% alto. En total, el 16,4% de los alumnos argentinos en el último año de secundaria lograron un nivel “destacado” de contenidos y capacidades cognitivas, mientras que el 29,5% está por debajo de los resultados mínimos esperados.

Los indicadores exhiben una brecha entre las provincias del Norte y el resto del país: en el Noreste (NEA), por ejemplo, más del 40% de los alumnos tienen desempeño bajo mientras que, en promedio, menos del 10% logran desempeño alto. El panorama más crítico se da en Matemática, con apenas un 2,9% de alumnos con aprendizajes destacados y un 43,3% en nivel bajo. En Ciencias Naturales las cifras también son preocupantes: 6,1% en nivel alto y 46,9% en nivel bajo.

En el Noroeste (NOA) los aprendizajes también están por debajo del promedio nacional, con apenas un 10,6% de los alumnos en nivel destacado y un 35,9% en nivel bajo. En el otro extremo, las mejores noticias llegan desde la Patagonia, donde el 18,7% de los estudiantes logran un desempeño alto según los parámetros del Consejo Federal de Educación, y solo un 23,7% están en nivel bajo. En la región Centro, que incluye a las jurisdicciones más grandes del país, el 19,4% de los estudiantes alcanzan nivel alto y el 26,5% están en nivel bajo.

A diferencia del ONE 2010, cuyos resultados se difundieron al año siguiente, esta vez el informe del ONE 2013 viene demorado y aún no se publicó. Aunque desde la DiNIECE dijeron a Clarín que el cronograma de difusión está “dentro de los plazos previstos” y que los datos completos “se conocerán este año”, la Resolución N° 166/10 exige que los informes sobre los resultados de los ONE se elaboren “en el año inmediatamente posterior a la aplicación de los mismos”.

En diciembre del año pasado el Ministerio de Educación nacional entregó a cada ministro provincial los resultados de su jurisdicción. Pero hasta ahora los únicos datos disponibles son los desempeños por región. Algunos distritos (como la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza y Córdoba) hicieron públicos los suyos, mientras que otras (como la Ciudad de Buenos Aires) no. De los datos disponibles surge que los alumnos que más aprenden en todas las materias son los de Río Negro, Santa Fe y La Pampa. Si bien la Capital estaría primera en Matemática, también habría tenido un fuerte deterioro en Lengua. Clarín consultó al Ministerio de Educación de la Ciudad pero dijeron que no harían declaraciones y opinaron que la muestra está “sesgada estadísticamente” porque muchos estudiantes porteños no completaron las preguntas abiertas.

En la provincia de Buenos Aires, que aportó 72.000 alumnos al estudio, están conformes con los resultados. Aunque no los hicieron públicos, Clarín pudo saber que las pruebas muestran mejorías del 2,3% en Matemática, del 1,5% en Lengua, del 2,9% en Ciencias Sociales y del 2,1% en Naturales, en comparación con 2010. “Esto es mérito de los alumnos, de los docentes y de las políticas educativas de la provincia, como la implementación de las tutorías, los talleres de estudio, el aprovechamiento de las horas libres y las mesas de trabajo con las universidades nacionales”, afirmó Néstor Ribet, subsecretario de Educación provincial.

En Santa Fe también celebraron los resultados, que arrojaron mejorías en todas las materias, en un promedio del 4%. Además, el gobierno provincial destacó que en el mismo período aumentó la cantidad de alumnos que asisten a la secundaria, disminuyó el abandono y más estudiantes terminaron de cursar en tiempo y forma. “Estos resultados demuestran que con políticas públicas adecuadas se pueden mejorar simultáneamente la calidad educativa y la inclusión”, dijo la ministra Claudia Balagué.

El gobierno de Córdoba también transparentó sus datos el año pasado, aunque estos revelaron una fuerte baja en los aprendizajes en Lengua, Matemática, Ciencias Sociales y Naturales, que dejaron a la provincia muy por detrás de Santa Fe. La secretaria de Educación, Delia Provinciali, justificó en ese momento que casi el 50% de los alumnos cordobeses faltó a la evaluación, no respondió o lo hizo de manera incompleta, aunque aseguró: “Estamos tratando de instalar una cultura evaluativa”.

En Mendoza, el panorama tiene matices. Los alumnos mejoraron en Lengua (el porcentaje de estudiantes aprobados pasó de 78 a 83,1) y en Matemática (pasó de 77,3 a 78,4), pero empeoraron en Ciencias Sociales y Naturales. La directora general de Escuelas, María Inés Abrille de Vollmer, valoró que “los resultados colocaron a Mendoza arriba de la media nacional y de la región de Cuyo. Y demuestran que la inclusión va acompañada de la calidad educativa”.

Salta difundió sus datos de manera exhaustiva el año pasado, y fuentes oficiales de esa provincia calificaron como “histórico” el avance de los alumnos salteños en la prueba. Otras provincias como Tucumán, Santiago del Estero, La Rioja, Formosa, Chaco y Catamarca también hicieron públicos los resultados de sus alumnos. w

Informe: Corresponsalías

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Necesitamos reaccionar

Gustavo Iaies*

Mirando los resultados de las evaluaciones del año 2013, emerge la idea de estabilidad: en alguno suben poquito, en alguna bajan otro tanto, allí están. Detrás de los números que aparecen escondidos en alguna web, hay chicos que no aprenden y muchos que se caen.

Ellos tendrán problemas serios para hacer algo a lo largo de su vida, les costará conseguir un empleo en blanco, construir una familia de vida digna.

Mientras tanto, escondemos los datos y comunicamos más subsidios, más libros y computadoras, más relato. El problema es que el relato no enseña; los chicos no aprenden más por estos subsidios.

Necesitamos que se acabe el tiempo de los derechos sin obligaciones, del “te doy para que mejores”, y cambiarlo por “te apoyo pero hacé el esfuerzo”.

Se acaba un período, el de sobrevalorar los derechos sin incluir las responsabilidades. Viene un tiempo de hacernos cargo de nuestros compromisos; cada uno en la situación en la que esté, ser dueño de su destino. Seguro que el Estado está para asistir, para ayudar, para apoyar el cambio.

No podemos seguir mirando cuadros que no se mueven, que no muestran mejoras. Necesitamos reaccionar, fundamentalmente por los chicos.

*Director del CEPP

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Evaluar para mejorar

Axel Rivas*

Las evaluaciones de la calidad tienen básicamente dos funciones: monitorear el sistema educativo (o los sistemas provinciales) y/o monitorear a las escuelas. Son dos funciones muy distintas. La primera poco aporta a esta altura, pero no debe abandonarse: es importante saber el estado general de los aprendizajes por provincias y tipos de escuelas. Pero la segunda función es mucho más relevante.

Se han dado pasos adelante: existe una evaluación censal para los alumnos del último año de la secundaria. Se creó el IMESA, un índice similar al IDEB de Brasil, que mide calidad e inclusión. Se devolvieron los resultados con informes bien elaborados a cada escuela.

Pero no es suficiente. Debería haber una política mucho más consistente de evaluación de todas las escuelas del país, también del nivel primario. El objetivo de este sistema debería ser la devolución con criterios pedagógicos de los resultados con planes de trabajo que generen incentivos concretos a la mejora. No rankings ni presión negativa, sino instrumentos que midan integralmente lo que pasa en cada escuela y un dispositivo sistémico de ayuda a cada una de ellas en sus necesidades, aprovechando el aprendizaje de las escuelas que logran mejores resultados.

*Investigador de CIPPEC

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Se perpetúa la pobreza

Claudia Romero*

Acaban de conocerse los resultados de la prueba ONE 2013 de finalización de la Escuela Secundaria que se aplica a todos los estudiantes del país en el último año y esos datos traen una rotunda evidencia: Argentina continua educando a sus jóvenes de manera pobre y desigual, que es un modo claro de perpetuar la pobreza y la desigualdad en el país.Desde 2010 los resultados ONE se estancaron, y muestran que la educación en Argentina está atrapada en resultados mediocres que se prolongan en el tiempo y que se agravan allí donde el país es más pobre y más feudal, en el norte. Pobreza y mala educación son dos caras de la misma moneda.Casi 3 de cada 10 alumnos que termina la secundaria no tiene la menor idea de qué significa resolver una ecuación, calcular un porcentaje o resolver una regla de tres simple. Y casi 7 de cada 10 jóvenes a quienes se les entrega el título desconocen los principales procesos históricos.Se los ha privado de esos aprendizajes importantes que permiten hacer inteligible el mundo mientras se les otorga un título que es una estafa y se sanciona el “voto joven” en un acto de ciudadanía ilusoria. Así no hay inclusión social ni auténtica ciudadanía.*Universidad Di Tella

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Nuestro derecho a conocer los datos

Ricardo Braginski

rbraginski@clarin.com

¿De quién es la información que genera el Estado, con recursos del mismo Estado (es decir, de todos nosotros)? ¿Hay un dueño? ¿Somos todos? Si es así, ¿de qué modo somos “dueños”? ¿Cómo deberíamos hacernos de esos datos?

La antigua discusión acerca de la utilización de la información pública viene a cuento, una vez más, a raíz de la escasa publicación que tuvieron este año los resultados del Operativo Nacional de Educación (ONE), que desde hace más de 20 años viene llevando adelante el Ministerio de Educación.

El ONE mide los conocimientos y aprendizajes de los chicos del último año de la secundaria. Y sus resultados deberían ser útiles para planificar políticas de educación, así como son los resultados de pruebas internacionales como Pisa, de la OCDE o TERCE, de Unesco.

Hasta la última edición del ONE, de 2010, el Ministerio publicaba los resultados al año siguiente de realizado el operativo, como corresponde de acuerdo a la resolución que crea este instrumento de evaluación. Pero ahora cambió. Pasó más de un año y el Ministerio aún no publicó la información de 2013. Los datos que hoy publica Clarín son los que fueron llegando a las provincias.

Algo de esta situación ya había adelantado Sileoni en agosto de 2013, cuando presentó el ONE ante el Consejo Federal de Educación. Dijo entonces que no iban a publicar los datos para no estigmatizar a las escuelas y los distritos que no obtienen buenas calificaciones. “La posición no es alentar la competencia entre instituciones”, había dicho entonces. La información, dijo, sí llegaría a “todos los involucrados”, es decir, ministros provinciales y escuelas.

Si bien es cierto que los ministros y los directores de escuelas están entre los que más pueden aprovechar los datos –son, en definitiva, quienes toman decisiones en políticas educativas–, tan igual de cierto que los padres, y las familias, también tenemos derecho a conocer la información. A nuestra escala, también tomamos decisiones educativas.

Los del ONE no son los únicos datos que el Gobierno nacional esconde bajo las mangas. Las estadísticas del sistema universitario tampoco se actualizan desde 2011. El Anuario de ese año es el último que se puede consultar en la Web: allí hay información detallada de inscriptos, estudiantes, reinscriptos y egresados de las universidades públicas y privadas del país, así como información presupuestaria y de recursos humanos del sector universitario. ¿Qué pasó después del 2011? Sólo los funcionarios lo saben.

¿De quién es toda esta información? Quizás llegó el momento de reclamar nuestro derecho.

jueves, 20 de noviembre de 2014

El desafío de la escuela: reconstruir la confianza

Tribuna.Gustavo F. Iaies

Lucía le pide hablar a Laura, maestra de su hija. “Me parece que no hiciste bien sancionando a todos por lo que hicieron algunos.” La mamá   de Mariana le dijo que le parecía muy bien lo que había hecho, y el papá de Nuria, que creía que había estado bien, solo que creía que hubiera sido bueno explicárselos a todos.

Laura no sabe qué pensar, algunos la apoyan, otros la cuestionan, otros toman posiciones intermedias, como en muchas de las decisiones que toma en la escuela. Piensa en sus épocas de alumna, ¿alguna vez escuchó a su mamá discutir lo que había hecho la maestra? ¿Por qué esto ocurre tan seguido? A veces, su maestra tomaba medidas duras, polémicas, pero nadie venía a plantearle el tema. ¿No tenían opinión? ¿Qué pensaban? Se le ocurre que seguramente estaban a favor o en contra, pero la idea era que los padres apoyaban a la maestra, le transmitían un mensaje de confianza: si lo hiciste, por algo será y nosotros confiamos en vos.

El problema es que muchas veces Laura no se anima a tomar decisiones, porque sabe de la oleada de opiniones diversas que se le vendrá encima, cada uno con su posición. No resiste tantos planteos, en muchos casos ni siquiera puede explicar sus acciones, simplemente le surgieron. Y cuando no decide, perjudica a los chicos.

Ella también critica las decisiones de los papás, opina como si fueran pares. ¿Qué tiene ella que meterse con el pullover que le puso la mamá de Nuria? Por algo lo habrá hecho, pero Nuria está triste, y ella le dice que también le parece poco apropiado.

Lo que desapareció es el grupo “los padres”, “los maestros”. Cada uno es cada uno, ni como los demás padres, ni lo contrario, cada uno es una individualidad, es original, tiene su propia opinión. ¿Es bueno eso? Antes, los grupos ordenaban, los padres hacían de padres y en muchos casos, contra su opinión, apoyaban decisiones porque creían que era lo que un padre debía hacer. Se aguantaban situaciones porque entendían que la maestra debía contar con ese apoyo, porque creían que les hacía bien a los chicos que actuaran así.

Sin duda, ganamos con la diversidad de opiniones, el problema es que desaparecieron los grupos, las clases, cada uno parece una totalidad de sentido, “yo” es mucho más que “nosotros”. Y es mucho más difícil convivir con un conjunto de individualidades que con un grupo, que funciona con cierta articulación, opiniones comunes.

El desafío es reconstituir la confianza, como eje de articulación de lo distinto. Podemos actuar y relacionarnos con cada papá, vecino, compañero, en lugar de hacerlo con el grupo, si confiamos, si apostamos a que hace las cosas con buena fe. La escuela necesita nuevos acuerdos, esos pactos requieren que regulemos las individualidades, que podamos construir grupos, distintos a los de antes, pero con rasgos comunes. Para educar tenemos que ver positivamente a aquellos con los que nos relacionamos, recuperar la confianza en los otros, volver a creer en lo que hacen, en lo que pueden. Ese reconocimiento nos permite estar más cerca, nos ayuda, nos vamos a sentir menos solos y va a ayudar a los chicos.

Gustavo F. Iaes, Director de la Fundación CEPP